King Gizzard and The Lizard Wizard llenaron de psicodelia el C3 Stage, llevando a los presente por un viaje ácido con lo mejor de su música

Desde la entrada a C3 Stage se percibía un aura psicodélica. Mientras los abridores, Par Asito, calentaban a los asistentes, el lugar estaba rebosante de emoción entre el más variado público que quizá haya tenido un show en C3.

Prácticamente era imposible pasar por una cerveza entre la cantidad de personas que había. Cuando salió King Gizzard & The Lizard Wizard, una gran ovación los acompañó. La vertiginosa narración psicodélica de los australianos comenzó con ”Rattlesnake”.

Los visuales que acompañaron a la música de KGATLW eran un eterno estimulante para un viaje ácido en todos los sentidos. Las dos baterías en el escenario marcaban un frenético ritmo. “Vomit Coffin”,  “Digital Black” y “The Lord of Lightning” eran bailes que coqueteaban con el rock progresivo de repente.

Difícil era apartar la vista del escenario por el show y la intensidad del mismo, la banda prácticamente no paraba entre canción y canción, ni siquiera para interactuar con el público o compartir un par de palabras con ellos, no, los músicos estaban volcados en su interpretación y el setlist que habían preparado para la ocasión -que nos quedó claro que no sería para nada corto-.

Algunas canciones que se escucharon también fueron “Sleep Drifter”, “Deserted Dunes y “Welcome Weary Feet”. Con un un buen sonido, cualquier lugar donde te pusieras de pie era bueno para disfrutar de la música si lograbas desplazarte un metro-.

Apenas iba poco menos de una hora de show y Stu Mackenzie hacía una pausa para tomar un shot  -de lo que parecía era tequila o mezcal- con sus compañeros de escenario, así metieron segunda al show y continuaron con la máquina de psicodelia que tenía sometido a todo C3 Stage, donde todos bailaban sin control.

Es difícil saber qué esperar en un show de una banda tan prolífica en cuanto a producciones discográficas, sin embargo King Gizzard & The Lizard Wizard tocaron canciones de sus diferentes etapas -hasta la más stoner de sus inicios-, así dieron gusto a los asistentes con canciones como “Muddy Water” y “Robot Stop”.

Así fue el espectáculo de psicodelia de la máquina australiana: imparable y ácido. Simplemente perfecto.

Txt: Aldher Ruelas // @mamasan

Img: Noé Blanco // @MajorPug

Comentarios

Comentario