Segunda vez que el cuarteto ruso Human Tetris visita tierras tapatías, ahora con su nuevo disco Memorabilia

Videojuegos, Joy Division, una noche de baile… el nombre de Human Tetris es capaz de traer una cantidad inmensa de recuerdos a la mente. Sin dudas, para sus fans tapatíos, el más importante puede ser el 10 de febrero de 2010. Esa fecha fue la primera vez que el público de Guadalajara se encontró con este proyecto moscovita. Este sábado los recuerdos de aquel concierto estarían más vivos que nunca, debido al regreso del cuarteto ruso a nuestra ciudad.

El pretexto de que se diera un regreso tan anticipado fue Memorabilia, el nuevo y segundo disco de estudio de Human Tetris. Sin embargo, la banda decidió arrancar su show con canciones de sus trabajos anteriores. “Cold Wind”, “Blind” y “Bravery” funcionaron a la perfección para tener a todos sus seguidores comiendo de la mano desde el comienzo, seducirlos con algunos recuerdos y afianzar el ritmo del show.

Después vinieron algunos de los temas nuevos. “Warm Memory” y “Another Day” sirvieron como carta de presentación para este trabajo. El truco había funcionado. Todos estaban bailando y saltando como si el piso fuera de lava. Precisamente ese es el efecto que causa el sonido de Human Tetris y es imposible rehusarse.

Human Tetris es probablemente una de las bandas más bipolares sobre un escenario. En ocasiones, lucían completamente serios y concentrados en ejecutar sus instrumentos a la perfección, sobre todo Tonia Minaeva. Pero de pronto eran poseídos por un espíritu punk para llevar a cada una de las canciones hasta su punto más alto.

Luego de repasar gran parte de Memorabilia y recorrer sus trabajos anteriores (solo tienen dos LPs pero varios EPs), incluso de sus primeros pasos por allá de 2009, Human Tetris se despidió con “Ugly Night”, así nomás sin dar oportunidad de pedir otra canción.

Cold Showers: la oscuridad conoce a la luz

Los invitados de la noche fueron el trío de chicos californianos que se hacen llamar Cold Showers. Su sonido también sigue esa línea hereditaria de Joy Division que te hace sentir feliz y deprimido al mismo tiempo. Aunque su actuación fue accidentada debido a unos problemas técnicos de su guitarrista, su mezcla de post punk oscuro con el brillo de unos riffs janglys dejaron un buen sabor de boca.

TXT & IMG: Daniel Rincón // @LamesadelRincon

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