Los franceses de Alcest dieron un gran concierto en C3 Stage, su brillante blackgaze inundó el lugar con el intenso sonido de la melancolía

Una melancólica noche de miércoles por la zona de Chapultepec era el preámbulo para el show de Alcest en C3 Stage. Los franceses se presentaban por primera vez en Guadalajara y se habían levantado muchas expectativas entre varios grupos de fans, desde los black-metaleros hasta los más alternativos seguidores de post-rock.

La inconfundible humanidad de Neige, Winterhalter en la batería y compañía salieron al escenario en medio de la ovación del público para comenzar con el riff inconfundible de “Kodama”, canción que abre su último disco del mismo nombre.

El audio era genial. La densidad sonora de la banda se apreciaba como se debe y se esperaba. Cada rincón del recinto inundado de reverb y distorsión que servían de lienzo a las melodías dulces de Neige y Zero enviadas al fondo como parte del arreglo ambiental de las canciones. Simplemente hermoso.

Tocaron “Éclosion”, fue la segunda de la noche y la gente sabía que escucharía muchas canciones de “Kodama” o quizá todo. Neige, hablando tímidamente de repente y sonriendo al público, anunció “Je suis d’ailleurs”, la tercera de la noche y la tercera en orden del Kodama (lanzado en 2016, por cierto). En ese momento nos dimos cuenta que sería ejecutado en su totalidad. Fuimos afortunados.

La gente respondía muy bien a la banda. Había unas 300 personas en el C3 Stage, aunque se sentían más por la ovación y los coros que hacían a las melodías de las guitarras de Alcest. La comunión solo era rota -de una forma bonita pues- cuando Neige interpretaba los cantos guturales que algunas piezas de Alcest llevan como una emoción desgarradora en medio de la marea dulce e intensa de su música.

La banda interpretó “Untouched”, “Oiseaux de proie” con un impecable sonido. Su blackgaze sonó perfecto e inundó los lagrimales de los presentes. Para cerrar el Kodama,  Interpretaron “Onyx” y así terminaba la primera parte de un excelente concierto.

Sonidos de algún mundo fantástico

La segunda parte del show la iniciaron con “Souvenirs d’un autre monde”, tema que le dio nombre a su disco debut de 2007. Quizá fue una de las canciones más reconocibles por los fans. Continuaron con “Percées de Lumière” y “Autre Temps”, de su segundo y tercer disco respectivamente, ambas piezas intensas de bella melodía con atmósferas densas y oscuras: el sello distintivo de Alcest.

Ya cerca del final y sin que se divisara un encore, la banda soltó “Sur l’océan couleur de fer” del Écailles de Lune, su segundo y más “black metal” álbum hasta el momento, seguida de “Là Où Naissent les Couleurs Nouvelles”, la segunda del disco Les Voyages de l’Âme.

Para fulminar el impactante concierto que nos habían dado, Alcest eligió la canción que cierra su disco Shelter de 2014: “Délivrance”, una hermosa pieza de post-rock francés que dejó un feedback melódico mientras la banda se despedía del público de Guadalajara.

Todos fuimos testigos de un gran show, oscuro y brillante al mismo tiempo, donde la música llenó completamente el espacio del recinto y llevó a nuestras almas a un viaje sin retorno al país de las hadas… el mismo al que Neige alguna vez fue y regresó para regalarnos a Alcest.

Txt: Aldher Ruelas // @mamasan
Img: Daniel Rincón // @LamesadelRincon

Comentarios

Comentario