El colectivo musical liderado por Michael League, Snarky Puppy, hizo su debut en Guadalajara. Fue un show lleno de magia y maestría musical

Hace dos años, los tapatíos se quedaron con las ganas de disfrutar un concierto de Snarky Puppy en vivo. En aquella ocasión, el colectivo musical sólo se presentó en la Ciudad de México. Sin embargo, los radicados en Nueva York volvieron a nuestro país. Este miércoles dieron en Guadalajara un show que dejó con a todos los espectadores con los oídos fascinados.

Desde que el noneto de músicos apareció en el escenario, un poco después de las 9 de la noche y liderados por Michael League, el público los recibió calurosamente con aplausos, gritos y silbidos. En breve, todo ese ruido desapareció y, en su lugar, en el Teatro Diana comenzó a retumbar un auténtica pieza de perfección sonora. La emoción de sus fans era más que evidente. Expresaban en sus rostros asombro, admiración y, a algunos otros, hasta les parecía increíble lo que estaban escuchando.

Con un español casi perfecto como su ejecución, League tomó el micrófono para dar las buenas noches a los asistentes. Luego de presentar al grupo y a las dos canciones que acababan de tocar, anunció que venía una composición inspirada en la música de Grecia, la cual se desprendía de su más reciente disco y ganador de un premio Grammy: Culcha Vulcha.

Como buen concierto de “jazz”, los solos de cada uno de los músicos fue un elemento inevitable

Cada una de las intervenciones fue glorificada por los fans de la banda. Sin embargo, el que se llevó la noche fue Shaun Martin. Además de contar con un carisma inigualable, el tecladista de Snarky Puppy logró conectar con los tapatíos a tal grado que volvía locos a todos con el simple movimiento de un dedo.

Guitarras, sintetizadores, percusiones, teclados, bajo, batería, flauta, saxofón y trompeta. La combinación de instrumentos que Snarky Puppy utiliza sobre el escenario da como resultado algo que va má allá del jazz, que por sí solo cubre un espectro bastante amplio. Sonará un poco burdo (o tal vez demasiado) pero mientras estaba en el concierto tuve un flashazo. Me acordé de “La La Land”, la película de Damien Chazelle.

Hay una escena en la que Sebastian, el protagonista de este músical, discute con John Legend, quien en la vida real es un cantante y compositor pero también la hace de actor en este filme. En la secuencia, los dos personajes alegan sobre el futuro del jazz .Tal vez lo que sucede en La La Land es una exageración, pero lo que Snarky Puppy hace es un gran ejemplo de cómo puedes reinventar un género que lleva sonando por más de 100 años en los oídos de los seres humanos.

Img: Noé Blanco // @NoeBlancoPhoto
Txt: Daniel Rincón // @LamesadelRincon