Cada canción en el concierto de Arcade Fire fue un knock-out. Los canadienses demostraron que poseen uno de los mejores cancioneros de los últimos años

El grito de “Damas y caballeros, ha llegado el momento de la pelea estelar de esta noche” se escuchó desde la esquina de un ring de box. Chumel Torres dejó por un momento El Pulso de la República para presentar al campeón invicto en su regreso a la perla tapatía. Arcade Fire apareció entre el público en una de las esquinas de la Arena VFG. Luego de saludar y estrechar algunas manos, los integrantes del grupo se treparon al cuadrilátero y comenzaron el concierto.

Chumel anunció una lucha dos de tres caídas sin límite de tiempo. Sin embargo, realmente nos esperaba un espectáculo con más de 20 rounds. Arcade Fire disputó un duelo lleno de ganchos al hígado, baile, aplausos, lágrimas y una lista de canciones impecable que arrancó con “Everything Now”, el tema homónimo más reciente disco de la banda.

Arcade Fire se empeñó en estar muy cerca de sus seguidores, además de ofrecerles un concierto único. Win Butler (quien salió de su camerino para meterse entre la gente y ver la presentación de Bomba Estéreo, la banda invitada de la noche) y Régine Chassagne, que se bajaban del escenario en más de una canción para acercarse a sus fans y cantar desde las gradas de la Arena.

Cada tema fue un knock-out

“No Cars Go”, “We Used To Wait”, The Suburbs”, “Ready To Start”, las partes 1 y 3 de “Neighborhood”, “Sprawl II”, “Rebellion (Lies)”, “Rreflektor” y Afterlife”. Arcade Fire no dejó ningún hueco y demostró que posee uno de los mejores repertorios de canciones de este siglo. A esta colección, recientemente se han sumado tracks como “Electric Blue”, “Put Your Money On Me” y “Creature Comfort” que también sonaron en Guadalajara la noche del sábado.

El único problema en el concierto de Arcade Fire era que no podías decidir a quién ver. Jeremy, Tim, Will, Richard, Sarah, Régine o Win, todos tocaban majestuosamente y cada uno merecía tanta atención como los demás. Incluso, llegas al punto de querer más ojos para no perderte ningún momento del show.

El momento más emotivo llegó con “Wake Up”. El himno que Arcade Fire usa para cerrar sus canciones fue interpretado junto a un mariachi, el cual había intervenido primero en el cierre de “Ocean of Noise”.

Entre los coros y gritos de la gente, celulares grabando video y, de nueva cuenta, algunas lágrimas, la banda dejó el escenario. Seguidos por los mariachis mientras tocaba una versión acústica de “Wake Up”, los integrantes de Arcade Fire acabaron cantando y aplaudiendo entre el público. Ahí, en la misma esquina de la Arena por donde llegaron, se fueron triunfantes con el cinturón de campeones y el título de uno de los mejores conciertos que vivimos este año en Guadalajara.

Txt: Daniel Rincón // @LamesadelRincon
Img: Analy Jiménez  //@analyjm