Aunque nunca han dado un concierto solos en Guadalajara, Little Jesus ha logrado lo que pocos: conquistar al público tapatío

Entre Guadalajara y Little Jesus siempre ha existido un vínculo especial que va más allá de lo musical. Santiago Casillas, vocalista y principal compositor de la banda capitalina es un chivista de corazón. Incluso, ha participado en videos publicitarios del club deportivo. Y por si fuera poco, el cartel de su próxima presentación en tierras tapatías, el próximo 24 de noviembre en el C3 Stage, es un dibujo en el que se puede apreciar una suerte de retrato de la casa del “Rebaño Sagrado”, acompañado por una rosa roja puesta en un vaso de cristal. Más romántico imposible.

Por más raro que parezca, después de cinco años tocando y dos producciones discográficas editadas, además de la pasión que existe en su corazón por la playera rojiblanca, Santi y compañía nunca habían ofrecido un concierto completo en nuestra ciudad. Todas las veces que el grupo ha visitado Guadalajara han sido con motivos de algún festival y por fin se viene el primero donde podrán hacer una prueba de sonido con toda tranquilidad y tocar un set más abundante. Dice Santi, citando a Vicente Fernández: “hasta que el público deje de aplaudir”.

En entrevista con el autor de temas como “Norte” y “La Magia”, se determinó que el hecho de hacer su primer concierto solos en esta ciudad se debe a la manera en la que el público tapatío ha reaccionado durante las actuaciones de Little Jesus en festivales como Anagrama y Miller High Life, por mencionar sólo los más recientes. Pero también, dijo Santiago, existía un temor generado por un mito. Aquel de que la gente en Guadalajara es muy difícil de conquistar.  

Actualmente, una de las canciones favoritas para tocar en vivo por parte de Santiago es “Mala Onda”, por una bestial improvisación que “Truco”, Fernando Bueno, Arturo Vázquez-Vela, Carlos Medina y Santiago Casillas ejecutan sobre el escenario. Este tema se desprende su más reciente álbum, titulado acertadamente Río Salvaje, el cual el propio Santi lo describe como un “buen disco”, que a más de un año de su estreno lo llevó a la conclusión de hacer más videos para sus singles.

“Es la manera en la que la gente consume música en la actualidad”, afirmó Casillas y mencionó el ejemplo “TQM”, que recién fue estrenado hace un par de semanas, diciendo que, incluso, algunas personas creían era una canción inédita. A propósito de este sencillo, se trata de una colaboración que grabaron junto a las cantantes Ximena Sariñana y Elsa y Elmar, con las cuales Little Jesus tiene una amistad especial. Por un lado, la mexicana se ha subido a cantar con ellos en varias ocasiones; y por el otro, la voz de Elsa aparece en los coros de “Norte”. “Cuando la estábamos componiendo, se nos hizo que a la canción le vendría perfecto voces femeninas y sin dudarlo pensamos en Ximena y Elsa.

Entre los planes a futuro de Little Jesus, aparte de que Santiago Casillas ya se encuentra grabando algunos demos para un tercer disco y definiendo el concepto musical que definirá a este material, el cual “tiene que salir el próximo año”, la banda se prepara para cerrar 2017 como nunca antes se les había visto. En diciembre estarán ofreciendo un concierto sin igual en la capital del país, en el que para Santi es el teatro más bonito que existe allá: El Teatro de la Ciudad.

En este show, el grupo estará acompañado de una orquesta (la Orquesta Fantasma de Little Jesus), que le dará una vuelta totalmente diferente a los temas de Little Jesus, tanto del Norte como Río Salvaje. Santiago nos contó que esta idea surgió a partir de las ganas de querer realizar algo diferente. Pensaron en volver a hacer un Plaza Condesa, que incluso es el venue favorito de Santi, pero ahí fue donde presentaron el disco el año pasado entonces dice que no tendría nada nuevo. También consideraron ir por un lugar más grande, como el Auditorio, pero también creyeron que sería aburrido tener a todos sus fans sentados en las butacas.

Aunque sería genial hacer una gira con este ambicioso espectáculo que contará con 35 músicos en escena, Santiago es realista y acepta que sería difícil llevarlo a otros lugares. Sin embargo, dijo que tienen planeado grabarlo para qué más gente lo pueda disfrutar.