Ante toda la expectativa que generó la noticia de que el Coordenada GDL sería por primera vez de dos días, este fin de semana nos dimos cita en las instalaciones del Parque Trasloma.

El venue que vio nacer a este festival hace cuatro años se despedía como sede de los festivales más grandes de la ciudad con escenarios principales de extremo a otro, como nunca antes lo habíamos visto.

La asistencia se distinguió por su juventud y energía. El viernes laborable no detuvo a quienes tenían escuela o trabajo. Desde temprano ya estábamos rockeando con el girl power; Ruido Rosa, quienes estrenaron su sencillo llamado “Solo”. Por su parte División Minúscula se llevó los corazones del público tocando sus mejores hits, además de rendirle tributo al gran Tom Petty con “Won’t Back Down”.

A lo largo del Trasloma pudimos divertirnos en una gran variedad de actividades como brincar en un juego de destreza, escalar una montaña inflable, explorar una cámara llena de espuma y contemplar un lago repleto de “cocodrilos, medusas y pirañas”. De la comida, ni se diga: papas a la francesa, hamburguesas y crepas, entre mas delicias.

The Cribs mostraron salvajismo sobre el escenario, cual banda nueva. Gary Jarman no dejaba de azotar el micrófono al suelo, mientras que su hermano Ryan le subía a tope a su estridente guitarra queriendo destruir todo. Más tarde se venía el surf y la buena onda de The Growlers, quienes tocaron un set para complacer a nuevos y viejos fans. Brooks Nielsen (vocalista) se emocionó tanto que para el final, hasta le tocó beso a uno de sus fans. Al mismo tiempo, la mayoría de la gente se daba otro baño de adolescencia con Paramore en el escenario Indio. Hayley Williams, con su incomparable voz y compañía, brindó una memorable y divertida tocada en su regreso a Guadalajara.

Melancólico e imperdible show el de Interpol, entre una gigantesca marea de gente, interpretando completo su primer material: Turn On The Bright Lights. Paul Banks no dejaba de agradecer con su curioso español a los asistentes. Phoenix nos conquistó con visuales espectaculares y los temas de su último disco: “Ti Amo”, además de uno que otro clásico, por supuesto. Fue una enérgica presentación, en la que Thomas Mars terminó nadando entre los asistentes, dejando en claro que es un gran frontman. Para cerrar con broche de oro este primer día del festival, Nortec Collective armó la fiesta en grande hasta la madrugada del sábado.

En comparación con el primer día, el sábado la entrada fue más variada y con más asistencia en la Casa Comedy y los juegos de destreza. Iniciaron The Chamanas con un hipnótico show lleno de sintetizadores y la tranquila y cautivadora voz de Paulina Reza, para complacer a los que madrugaron. Después llegaron los valencianos de La Habitación Roja, con un breve show lleno de puro clásico, dejaron al público con ganas de más. Por suerte, anunciaron su próximo regreso a Guadalajara durante el Ciclo 7 del Circuito Indio.

Después, los Reyno representando a la CDMX, subieron al escenario Indio dejando ver por qué son una de las propuestas más sólidas a nivel nacional. Hasta ese rato, sin duda fueron los más coreados. Llegaron Las Victimas del Dr. Cerebro, con su característico show y una reiterante carrilla a los asistentes, lograron que el público por fin armara el slam en el Coordenada. Por si no fuera suficiente la nostalgia adolescente que se vivió en el primer día, los de Insite nos refrescaron la memoria con un setlist para los corazones adoloridos. Conrado Romero (Vocalista), parecía estar muy emocionado, no dejó de saltar en toda su presentación.

Otros españoles que se presentaron fueron Los Planetas. Tuvieron dominados a sus fans, su música se sincronizó perfecto con el atardecer y pusieron bohemia la cosa. Era turno de los pesos pesados, le tocaba a Band Of Horses, que con un emotivo y potente show, hicieron que el público se estremeciera. Ben Bridwell no se lo podía creer, no dejó de darle amor con sus palabras a los fans, sin duda en vivo son otra cosa. Para ir poniéndole sazón a la antesala del final, subieron los de Kinky con un espectacular show visual, parecía una historia contada con imágenes a través de su discografía, además de que tocaron puros hits, ya sin duda reinventaron sus presentaciones en vivo.

Old but gold, era turno de Garbage, no cabía ni un alma más en el escenario Indio, Shirley Manson dio cátedra y enamoró con su electrica cabellera naranja, los años no pesan y siguen mostrando que tiene energía para un buen rato más.

¿Cómo cerrar un festival de un par de días? Llama a un par de viejos lobos de mar. Primero a Los Auténticos Decadentes y su brutal fiesta, nivel carnaval, como es de costumbre siempre gritoneados y agradecidos por sus hinchas y fans, que parecían pertenecer a River Plate o Boca Jr’s. Y para rematar, con Molotov, volviendo el lugar en un completo manicomio en el que todos gritaron cada una de las canciones de su emblemático dónde jugarán las niñas, se puso tan interesante el show, tanto que hasta Steve Marker subió a hacerle unos coros a los veinteañeros de la CDMX, que festival donde se paren son un contundente cierre.

En conclusión, el Festival Coordenada devolvió a los tapatíos una experiencia que hacía falta desde hace algunos años. Si ciudades como Monterrey y la capital del país ya tienen sus festivales de más de un día de duración, ¿por qué Guadalajara no? Eso por un lado, porque además demostró una vez más su espíritu de apostar por las agrupaciones mexicanas y latinas, como lo hemos visto en las ediciones pasadas con Zoé, Café Tacvba y Los Fabulosos Cadillacs, dándoles su merecido lugar junto a los grandes nombres anglosajones de talla internacional que han encabezado todos sus carteles. ¿Con qué nos sorprenderá Coordenada GDL en 2018?