Una vez más las doncellas de hierro, The Iron Maidens, conquistaron el corazón de los asistentes al C3 Stage con todos los éxitos de Iron Maiden.

Desde las 8:30 p. m. comenzó la música a cargo de los locales Parazit, quienes nos han demostrado una y otra vez que ningún escenario les queda grande después de una gira exitosa por Europa; regresaron a seguir triunfando en su ciudad. Cerberus, banda que acompaña a las damiselas en la gira por México, fueron los encargados de dejar al público en su punto para recibir a Linda, Wanda, Courtney, Kirsten y Nikki: The iron Maidens.

A las 10:15 p. m. tomaron el escenario y la gente se les entregó desde los primeros acordes de “Aces High”. Entre el calor humano, las playeras de Iron Maiden y la cerveza se comenzaron a gestar los primeros mosh pits. –Nos encanta estar de regreso en Guadalajara- Kristen Rosenberg, también conocida como “Bruce Chickinson” se veía feliz de recibir la ovación de todos los asistentes; aunque fue un poco difícil la comunicación con la audiencia por cuestiones más bien técnicas. “Revelations” y “The Tropper” pusieron a la gente a cantar a todo pulmón, mientras Kristen salía ataviada con una casaca roja a la “Eddie the head” y ondeaba banderas: una inglesa y una mexicana.


Con “Number of the Beast” se unió a ellas en el escenario un diablo que merodeaba entre los solos de Nikki Stringfield y Courtney Cox. La selección de canciones fue basta, desde “Running Free” y “Phantom of the Opera” del primer álbum homónimo de Iron Maiden, “Wasted Years” de Somewhere in Time hasta “Fear of the Dark”. –Todos somos fanáticos de Iron Maiden y eso nos hace familia, You are my familia-.

Despidiéndose con “Running Free” y haciéndonos corear a todos nos hicieron  competir con la gente del lado opuesto y los de balcón. Nikki, Courtney y Wanda Ortiz derrochaban sensualidad y metal,  alineadas al frente del escenario disfrutaban tocar de manera impecable las canciones de su banda favorita.


“Eddie the Head” hizo su aparición en el escenario y la gente agradeció el gesto, las doncellas se despidieron entre chiflidos, aplausos, ovaciones y el pequeño pero obligado grito de “chichis, chichis” que se apagó rápido tras la mirada enojada y amenazadora de muchos metalheads alrededor de los gritantes.

Regresaron al escenario y nos regalaron una gran versión de “Hallowed be thy Name” que fue transmitida en vivo por Courtney en sus redes sociales mientras ejecutaba de manera sublime los solos de Adrian Smith.

Poco más de hora y media fueron los que las damas del metal nos ofrecieron, quizá un poco más corto de lo esperado (nunca nos es suficiente música cuando la estamos pasando tan bien). La gran ausencia de la noche “Run to the Hills” fue desapareciendo poco a poco de las gargantas tapatías que la exigían pero se conformaron con aplaudir la reverencia de las 5 Maidens mientras algunos se apresuraban a beber la cerveza, otros trataban de salir aprisa y el ambiente se musicalizaba contrastantemente con “Always look on the Bright Side of Life” de los ingleses Monthy Python.

Txt: Ernesto Padilla Chinas // @jepchinas
Img: cortesía C3 stage