Como se había anunciado meses atrás, venía Russian Circles a la ciudad y en automático la gente sabía que no había que perdérselo por nada del mundo.

Pasadas las 8:30 de la noche abrieron el escenario The Polar Dream, excelente banda de post rock con una gran trayectoria local y ya conocida en varias partes de la república. Debo decir que son una banda muy querida. Tocaron un set de 6 canciones instrumentales llenas de emoción y un gran sonido que han logrado a base de experiencia y continuo trabajo. El ambiente que crearon durante cuarenta minutos nos mantuvo atentos mientras el Foro Independencia se llenaba poco a poco hasta llegar a lo que sería una muy buena entrada.

Para cuando tocó el turno de Chivo Negro ya había una buena cantidad de gente en el Foro Independencia (que esa noche también tenía evento en el recinto alterno) y a la salida de este trío de potente sludge y doom, todos conectaron con su enorme sonido. Su formación: dos guitarras de gigantesco tono y un macizo estruendo de batería a un ritmo lento e hipnótico. La banda continuó con la noche para someternos a todos con su música que equivale a algo como Black Sabbath en drogas duras. El público quedó encantado por la potencia de Chivo Negro, el mismo LNG/SHT, que tenía show en el foro anexo, se apareció entre la gente para ver y escuchar a la banda.


Con semejante antesala ya solo quedaba esperar que salieran los originarios de Chicago, Russian Circles y, alrededor de las 10:30 de la noche, aparecieron en un escenario con una sombría iluminación, la cual desde la parte de atrás solo permitía ver la silueta del trío de post-metal, quizá una de las bandas más esperadas en la ciudad de unos años para acá.

La banda abrió su presentación con la canción “309” de su disco Empros para arrancar con su descarga sonora densa, por momento parecen tres en el escenario y por momentos parecen más debido a la muralla sónica producida por sus guitarras y bajos pesados.

Los Russian interpretaron más temas de su último disco Guidance de 2016, tocaron canciones como “Asa” y “Mota”; la gente en el Independencia casi lo había llenado, como hace 15 días había hecho con Mono y Deafheaven. Otra gran noche para el post rock mundial de la mejor calidad posible, en nuestra ciudad en menos de un mes -cámara-.


Russian Circles se dieron a la tarea de visitar algunos temas de su álbum de 2013 y la música continuaba, por momentos densa y por momentos más tenue; los loops que creaban Mike y Brian con sus cuerdas para servir de background a más y más riffs, llenaban el ambiente de una manera, mas que emocional, dramática e intensa.

Todos los presentes estábamos encantados por un show que se extendió por hora y media prácticamente sin silencios -y sin una sola palabra porque post rock, ya saben- y con una gran calidad en el audio. El dramatismo de las estructuras de los temas de Russian Circles mantenían a todos expectantes al escenario con sus hipnóticas luces que seguían a la música en sincronía perfecta.

Nadie quedó decepcionado del espectáculo, bandas así hace algunos años ni en sueños esperábamos ver en nuestra ciudad pero ahora se están volviendo parte de nuestra cotidianidad musical en la ciudad. Se agradece porque un montón de gente cautiva de esos géneros existe en Guadalajara y sus alrededores, gente que quizá conoció estas bandas y las escuchaba en su cuarto imaginando los paisajes sonoros, sus shows en vivo, y que ahora los pueden ver de cerca como una excelente realidad.

Txt: Aldher Ruelas // @mamasan
Img: Marte Merlos // @Martec

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