Fue la segunda vez, más no la última, que Roger Waters haría un espectáculo en vivo sobre The Wall. El disco de estudio de por sí es ambicioso: álbum doble; obra conceptual con momentos de ópera rock; una metáfora sobre la soledad humana; de él se desprendieron una película y la canción más conocida de Pink Floyd. La opinión suele ser unánime cuando se refiere a que The Wall no es el mejor trabajo de la banda. Sin embargo, marca el desenlace de su etapa clásica.

Sólo una mente voraz, como la de Roger Waters, pudo aterrizar el concepto de The Wall en una aparatosa puesta en escena. Sin dejar a un lado su relevancia histórica, el resultado fue un concierto de lo más extraño, desmedido y por momentos ridículo. El mundo estaba cambiando, y con él, la música. Y por lo mismo, hasta cierto punto se justifican los excesos en que incurrió Waters en 1990: meses después de la caída del muro de Berlín.

Lugar y momento histórico

lugar y momento histórico

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Más allá de toda crítica, no ha habido mayor metáfora en la historia del rock que la caída de este muro.

 

Los invitados

los invitados

 

 

 

 

 

 

 

 

Cyndi Lauper, Van Morrison, The Band, Paul Carrack, Scorpions, Bryan Adams, Sinéad O’ Connor… entre tanto músico Roger Waters terminó como invitado dentro de su propio espectáculo.

 

El público

público

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aquella noche se batieron récords de asistencia para un concierto de paga. El propio Waters afirmó que dejaron de cobrar la entrada cuando se vendieron 350 mil boletos…

 

Tirar la casa por la ventana

tirar la casa por ventana

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Literalmente.

 

Detrás del muro

detrás del muro

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La ambición de Waters por respetar la esencia de The Wall no tuvo límites: puso a Paul Carrack a cantar “Hey You” detrás de la muralla, o sea, tras bambalinas.

 

Enorme abrigo soviético

enorme abrigo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tan grande que cuesta trabajo quitárselo.

 

Wanna Take a Bath?

bath

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El momento más irritante del concierto: cuando la ex-modelo Jerry Hall recrea el inicio de “One of my Turns”.

 

Duelo de solos de guitarra en Comfortably Numb

duelo de solos

 

 

 

 

 

 

 

 

Esto nunca habría ocurrido de haber estado David Gilmour.

 

¿Era necesario invitar también a la hija de Hiedra Venenosa y Maléfica?

hiedra venenosa

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aquí te dejamos el concierto completo. Seguramente encontrarás más excesos de Roger Waters.

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