txt & img: Ana G. González / @anag_g

Uno de los “problemas de primer mundo”  de ir a festivales es decidir qué bandas ver. El festival 212 de RMX no fue la excepción, pues ofrecía un amplio rango de géneros y bandas. Decidir qué bandas ver siempre es un problema, ya que las más importantes se encuentran concentradas en los escenarios de las orillas (Niños Héroes y Justo Sierra) y el trayecto de escenario a escenario suele restar preciados minutos.

Espumas y Terciopelo

Espumas y Terciopelo en el 212RMX

Este año,  mi odisea del 212 comenzó en el escenario de Guadalupe Zuno con Espumas y Terciopelo.  Ellos son Maricha Elizundia y Memo Andrés y hacen un folk-pop mexicano maravilloso que aunque no quieras te pone a moverte. Mientras Espumas y Terciopelo tocaban, se soltó el aguacero, pero eso no hizo que se fuera la gente. La audiencia bailaba y gritaba, brincando en los charcos. Se sentía la energía de la gente y se veían las caras de gusto. Cuando Chemín Santillanes salía con su trompeta, era raro el que no se estuviera moviendo. Esta es una reacción positiva que no había visto antes en el 212: cómo a pesar de la lluvia y que era temprano, estaba lleno alrededor del escenario y toda la gente se movía. Espumas y Terciopelo son definitivamente una de las propuestas más frescas que hay en Guadalajara.

Decidí quedarme en ese escenario para ver a una de las mejores voces que han salido de esta ciudad, Sara Valenzuela. Ver a Sara en escenario siempre es grato, sobre todo cuando toca con Troker como banda. En el escenario tuvo invitados como Tlemilco Lozano y Richie Arreola. Sara salió con una presencia impresionante, dueña de su escenario y de su público. Con “Suerte” nos habló de cómo su padre vivió muchos años sobre Av. Chapultepec.  Una de las joyas de la presentación de Sara Valenzuela fue el cover que hizo de la canción “This Must Be The Place” de Talking Heads.

Antoine Reverb

Andrés Romo de Antoine Reverb

En el mismo escenario, siguió uno de mis actos favoritos a nivel nacional: Antoine Reverb. Ellos firmaron con Arts & Crafts México y presentaron su disco nuevo la semana pasada en la ciudad de México. Abrieron con su sencillo “You As A Fish” y la “hipsteriza” tapatía inundó Guadalupe Zuno. Algunas personas coreaban, sobre todo cuando tocaron “Jenny Drives an Automatic”.  Lo mejor de este escenario fue cómo el público se mostró muy abierto a Antoine Reverb, quienes con su pop psicodélico son muy diferentes a lo que se escucha hoy en día en Guadalajara.

En este punto,  mi intención era ir al escenario de Niños Héroes a ver a Carla Morrison, pero no logré llegar muy lejos: estaba completamente lleno. No se podía llegar ni remotamente cerca para verla. Decidí que haría de este 212 un evento tapatío y di la media vuelta para ir al escenario de Justo Sierra para ver a Troker. Troker es de esas bandas que no importa cuántas veces veas, siempre las quieres volver a ver. El carisma del Tibu, la sonrisa de Frankie mientras toca, Gil Cervantes bailando. Uno de los momentos clave en esta presentación fue cuando Adán, vocalista de la Golden Ganga,  se subió al escenario con Troker. El público brincaba y bailaba.

Troker dio paso a La Dosis, quienes fueron la cereza del pastel en mi aventura por el 212. Abrieron con “Paraíso”. Aldo Ochoa se hizo notar con su poderosa batería. Se extrañaba a La Dosis en el escenario. Del público, algunos cantaban, pero hasta adelante había muchos “chavales” que estaban esperando a Disidente. Hacia atrás la gente bailaba un poco más. Tocaron una versión fabulosa de “Hombre Bala” con arreglos para metales, como bien hizo notar Sara Valenzuela. El momento clave de la presentación de La Dosis fue cuando subió Henry de los Afro Brothers. El público enloqueció y se hizo un slam bastante ameno. Cerraron con el público brincando sin parar tocando su éxito noventero, “Nada”.

La Dosis dio paso a Casino Slut Bar, quienes pusieron a bailar a todos con su “retrokore” (swing con jazz y rockabilly con un toque de rock). Se ganaron al público al decir que podían bajar su disco gratis. Esta agrupación es muy peculiar, porque combinan metales y contrabajo con guitarras distorsionadas. Su vocalista canta en Spanglish y es muy bueno animando al público.

Hacia el final de la presentación de Casino Slut Bar, ya cansada de estar hasta adelante en el slam, decidí que sería bueno ir a ver a Juan Cirerol así que me encaminé de regreso al escenario de Guadalupe Zuno. Fue muy grato ver a mucha gente coreando. Juan Cirerol no empataba mucho con el resto del lineup del evento, pero aún así estaba lleno a su alrededor.

Mi visita al 212 de RMX terminó después de Juan Cirerol ya que ya estaba muy lleno y mis pies seguían mojados de la lluvia en Espumas y Terciopelo. Me perdí a los headliners, The Japanese Popstars pero es el precio de los festivales.  Veremos qué pasa el siguiente año.

Pero aquí están los puntos a favor del festival:

  • Cercaron las jardineras y tenían voluntarios pidiendo a la gente que no se pararan en ellas.
  • Respetaron el itinerario, tuvieron muy buena transición entre bandas.
  • Mínimas fallas de sonido a pesar de la lluvia.

Y en contra:

  • Los cereales que regalaban generaron muchísima basura.
  • Una vez más, el espacio en el escenario de Niños Héroes fue insuficiente.
  • Repitieron bandas del año pasado, cuando pudieron abrir espacio a más actos locales.
  • ¿Festival al aire libre en plena época de lluvias?

 

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